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Bonset inicia la producción de films de PVC en nueva planta de Barros Blancos

LUIS CUSTODIO

 En pocas semanas, la planta de films transparentes termo contraíbles Bonset, inaugurada en diciembre pasado, comenzará a exportar su producto a empresas instaladas en Brasil y Argentina.

La empresa de capitales japoneses montó una planta de mil metros cuadrados en la zona Barros Blancos, con una inversión superior a los 10 millones de dólares. La nueva fábrica ocupa un terreno de 6 hectáreas en la ruta 101, en medio de una zona que ya cuenta con decenas de emprendimientos industriales de diversa actividad. Entre otras, la nueva planta es lindera de las instalaciones de Citrans (fabricante de cintas de transporte) y Linpac (plásticos).

Bonset Latin America forma parte de Bonset America Corp., instalada en Estados Unidos, que a su vez pertenece a un grupo empresarial japonés con un extendido desarrollo industrial en su país.

La dirección de la firma recién instalada en Uruguay, estima que la planta estará operativa a comienzos de marzo, fecha para la cual hay pedidos que, por el momento, demandarán un nivel de producción próximo al 40% de la capacidad total de la planta, que es de entre 1.200 y 1.500 toneladas anuales de film.

El producto que se fabricará en Uruguay es policloruro de vinilo, más conocido como PVC, que es el material que habitualmente se utiliza en la región para personalizar los envases de bebidas, alimentos y otros productos domésticos, luego de ser impreso.

Se trata de la lámina que se aplica sobre los envases con la descripción del producto, y que mediante la aplicación de calor se adapta exactamente a la forma de su envase. Se destina especialmente para envases plásticos de refrescos o yogures y en algunos casos, como ocurre en Brasil, en latas que en lugar de estar pintadas, se recubren con esa lámina.

Últimos ajustes

Integrado al proyecto de Bonset desde mayo de 2012, el Gerente General es el uruguayo Carlos López Villar. El ejecutivo comentó que actualmente se está ajustando la maquinaria y finalizando el entrenamiento del personal. En esta etapa "se busca lograr la calidad del producto necesaria para comenzar la producción al nivel deseado", afirmó.

En la planta trabajan 25 personas y se integrarán otras 10 a la brevedad, en un proceso de producción automatizado y que no requiere de una participación intensiva de mano de obra. "El operario hace el seguimiento de la línea, detiene el proceso si es necesario un ajuste y poco más", explica López Villar. Salvo determinados puestos gerenciales, el personal contratado es uruguayo.

El 80% del personal se entrenó en la planta de Carolina del Norte, Estados unidos, para especializarse en la utilización de esta tecnología. "Se les reconoció como muy eficientes por parte de la gerencia local, lo que nos da la certeza de que cumplirán sin problemas con las tareas previstas", dijo.

En días previos a la inauguración formal de la planta, que ocurrió el 7 de diciembre pasado, se comenzó con los testeos de la maquinaria y poco después se inició la producción a baja escala, con el objetivo de probar el proceso y confeccionar las muestras que después se enviaron a los clientes. "Necesitamos demostrar que la calidad es exactamente la misma que en las otras plantas", indicó.

Hasta el momento se han enviado muestras a los clientes de la región, donde la empresa ya tiene relaciones comerciales a partir de la planta de Carolina del Norte.

Proceso industrial

En la planta de Carolina del Norte hay siete de líneas de producción (en Uruguay será solo una por ahora) y se trabaja especialmente con otro tipo de films, OPS (poliestireno orientado) o PETG (polietilenterefalato glicol), mientras que en Uruguay se va a fabricar exclusivamente PVC (policloruro de vinilo) termo contraíble.

A partir de la materia prima a granel, en la planta de Barros Blancos se realiza el proceso de derretido y la mezcla con las resinas y acelerantes que conforman el producto final, para luego extenderlo y enviarlo en bobinas de film a las imprentas, que se encargarán de estampar la marca que corresponda, así como del diseño y la perforación de las etiquetas de acuerdo con las formas y dimensiones de los envases.

La materia prima se importa en su totalidad. López Villar dice que en América Latina no han encontrado productores de PVC con la calidad que se requiere para este proceso, por lo tanto se trae en su totalidad de Estados Unidos. "Se trata de un producto de primer nivel, con un micronaje muy estable que permite mejor estabilidad y visibilidad de la imagen que luego se va a imprimir", asegura.

Ampliación en 2014

Bonset Uruguay espera poder activar una segunda línea de producción para mediados del año próximo. En este caso, se dedicará a la preparación de un material "más sofisticado y más amigable con el medio ambiente", denominado PETG.

Para la ampliación de la planta se destinarán 5 millones de dólares, indicó el ejecutivo. Si bien por el momento no está prevista una tercera línea de producción, en el proyecto de autorización ambiental aprobado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente, la firma considera la posibilidad de producir también OPS.

Según el ejecutivo, en el hemisferio norte se ha dejado de usar PVC para pasar a estos otros productos, por ser más recomendables desde el punto de vista medioambiental. Asimismo, asegura que para la compañía, el PETG resulta más rentable de producir que el PVC. "El tema es que en Sudamérica la mayoría de las empresas utiliza PVC y es por eso que se comienza con esa producción, aunque la tendencia será ir migrando hacia otros productos", aseguró.

Puntos a favor

La instalación de esta planta en suelo uruguayo responde a la proximidad con los principales clientes, que hasta el momento eran atendidos desde Estados Unidos.

Como es característico en las inversiones procedentes de Japón, la concreción de la planta fue precedida por un largo proceso. El proyecto de autorización ambiental fue presentado en marzo del año 2008 y en ese momento los representantes de la firma ya llevaban un par de años evaluando la instalación en el país.

Que Uruguay forme parte del Mercosur -lo que confiere ventajas de acceso a los países socios- así como su ubicación geográfica considerada "estratégica" y los beneficiosos programas de inversión con que cuenta el país, pesaron en la decisión final.

"Nuestro objetivo es ampliar la cartera de clientes en la región", subrayó el gerente de la firma. Aunque en primera instancia se espera transferir aquellos clientes que ya compran a la firma, pero desde la planta de Norteamérica.

La producción estará destinada 100% a la exportación, enfocada principalmente a Brasil, además de algún cliente en Argentina y también en Ecuador o Perú. Se trata de clientes "fidelizados" porque ya compran a esta empresa, aunque ahora las condiciones "serán mejores", dado que para su entrega, pasarán de "dos o tres semanas de traslado en barco a dos o tres días en el caso de las plantas instaladas, por ejemplo, en Río Grande", con lo que se reduce claramente el costo del flete, comentó López Villar.

Bonset tiene, entre otros clientes en la región, a La Serenísima, Danone y Nestlé, a los que se pretende proveer desde esta nueva planta.

Otra de las ventajas por las cuales este grupo decidió entrar a Uruguay es la existencia del régimen de admisión temporaria para las importaciones, que exime de cargas tributarias -por determinado período de tiempo- al ingreso de materias primas que tienen destino de exportación. "Si vendiéramos en Uruguay deberíamos nacionalizar esa mercadería y ya no sería un negocio rentable", apuntó.

Por otra parte, tampoco hay en el país una imprenta capaz de completar el trabajo de imprimir el film con destino a la industria alimenticia, que en su totalidad utiliza este material termo contraíble importado para los envases de sus productos. Por ejemplo, la mayor industria de alimentos en Uruguay, Conaprole, compra esos productos a una empresa de capitales coreanos que está instalada en Argentina.

Desde el Ministerio de Industrias, se espera promover, en el futuro, a algunas empresas uruguayas que puedan desarrollar las técnicas de impresión y diseño para este tipo de película, dado que ya hay empresas interesadas en adquirir estas etiquetas en el mercado local.

López Villar aseguró que el film que se confecciona en la región, "es de menor calidad al que elaborará Bonset". Indicó que ese producto es el que se utiliza en algunas industrias uruguayas, importado desde Argentina, "a precios seguramente inferiores a los nuestros, pero no compite en calidad", subrayó el gerente general de Bonset.

Un gigante japonés en varios rubros

t Bonset Latin America es una filial de Bonset America Corp., con sede en Carolina del Norte (Estados Unidos) desde principios de la década pasada. Esta firma, a su vez, es una subsidiaria de C.I. Kasei Co. de Japón, fundada en 1963 que produce una amplia línea de productos en cuatro importantes plantas en territorio nipón. En base a resinas elabora diversos tipos de películas decorativas, para embalaje y para cubrir invernaderos, cintas para el sellado de cañerías, etc., así como soluciones para iluminación LED y cápsulas para células solares fotovoltaicas.

Además de las plantas de Bonset en Estados Unidos y Uruguay, Kasei es propietaria de Shangai CIK Precision Motor Co. localizada en Shanghai, China.

La ya existente planta de Bonset en Carolina del Norte produce film termo contraíble de PVC, PETG y OPS y tiene una capacidad de producción total de 17.000 toneladas al año, constituyendo una de las empresas de mayor producción mundial en el rubro.

En 2009, C.I. Kasei Co. se convirtió en subsidiaria de Itochu Corporation, una trading creada en 1858 para comercializar telas y que actualmente proporciona servicios comerciales para más de 20.000 ítems y administra un portafolio de 27 subsidiarias y filiales alrededor del mundo.

Escasa presencia nipona en el aparato productivo uruguayo

t La presencia de empresas japonesas en Uruguay es escasa, con una incipiente tendencia al arribo de firmas industriales en el último lustro.

En efecto, se han instalado en Uruguay, además de Bonset, la fábrica de airbags Takata (en Libertad, San José) y la fábrica de cables eléctricos para automóviles Yazaki, con dos plantas (Colonia y Las Piedras).

Otras firmas japonesas han optado por Uruguay como sede de sus centros logísticos para la región, como es el caso de Ricoh o Sharp, que se benefician del régimen de zonas francas. A su vez, Agridiamond, del grupo Tsuneishi, cultiva y procesa arroz del tipo japonés en Rocha destinado a la exportación, y Nippon Paper comenzó a comprar tierras para forestar hace 4 años.

Respecto de Agridiamond, forma parte de un grupo que varias décadas atrás desarrolló proyectos navales en el país. En los años ochenta, el astillero Kambara construyó diversas naves, entre ellas el "Eladia Isabel" de Buquebus. Actualmente tiene un astillero en Paraguay, donde fabrica barcazas para el transporte fluvial. Últimamente, firmas japonesas -especialmente de los sectores plástico y neumáticos- expresaron su interés en instalarse en el país y evalúan las condiciones existentes. Lo mismo ocurre con la electrónica Casio, que maneja Uruguay como opción para un centro logístico regional.

En 2013, Uruguay y Japón iniciarán las negociaciones tendientes a suscribir un Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones, conforme a lo anunciado por el Canciller Luis Almagro en noviembre pasado, luego de una visita oficial a aquel país. Este tipo de acuerdo establece los estándares de protección otorgados a los inversores extranjeros a los efectos de incentivar su instalación en el país. Uruguay ya cuenta con acuerdos similares con otros países asiáticos, como China, Corea del Sur, Malasia y Vietnam.

Desde el gobierno de Japón se ha definido el interés en Uruguay por tratarse de "puerta de entrada y polo de radicación de inversiones con influencia en toda la región", según una declaración oficial posterior a la visita del Canciller uruguayo.

 

Fuente: Diario El País