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Polémica porque le impiden producir más a la ex Botnia

Los gestos amistosos del presidente uruguayo José Mujica hacia el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner otra vez le generaron un enfrentamiento con la oposición, que llevó al Parlamento otro nuevo caso polémico, por la paralización de producción a la que se ve obligada la planta de celulosa de la empresa finlandesa UPM (ex de Botnia).

En las últimas horas, la empresa papelera advirtió al gobierno que su detención anual para mantenimiento deberá extenderse en forma extraordinaria, debido a que aún no le dieron la autorización para el incremento de producción.

Productores forestales que se ven perjudicados por la actitud del gobierno de Mujica advirtieron ya sobre el impacto en el mercado, mientras el caso preocupa a los trabajadores que quedarán suspendidos y a todos los que tienen relación indirecta con la actividad forestal, de transporte y de exportación.

Por otro lado, la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú convocó a una nueva protesta para hoy, para rechazar un proyecto para instalar una nueva pastera sobre el río Uruguay del lado del país vecino, y protestar por el pedido de aumento de la producción de Botnia-UPM.

Hace un año y tres meses que la autoridad ambiental de Uruguay emitió un pronunciamiento favorable a la solicitud de UPM para aumentar la fabricación de pasta de 1,1 millones de toneladas hasta las 1,3 millones de toneladas, pero el gobierno Mujica no le ha firmado el aval.

El prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, dijo a LA NACION que el gobierno no ha rechazado ese pedido, pero reconoció que no hay decisión aún.

La empresa esperaba que llegara la autorización previa a la detención anual de actividad para el mantenimiento de la planta, a efectos de acotar ese tiempo y seguir produciendo.

Pero como no puede pasarse del límite que tiene autorizado, al terminar agosto informó que la paralización será mucho más extensa. En lugar de 11 días de suspensión de producción, deberá hacerlo por dos meses.

El gobierno de Mujica trasladó el pedido a la Cancillería y el asunto fue derivado a la binacional Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).

La Argentina no ha dado respuesta, aunque presentó inquietudes y aún corre el plazo para que el tema quede sin resolución en ese ámbito, y Uruguay decida avalar a UPM para que aumente su producción.

El presidente Mujica ha pedido a los que trabajan en este tema que se manejen con prudencia y que tengan en cuenta su posición de privilegiar un buen diálogo con el gobierno kirchnerista.

La Dirección Nacional de Medio Ambiente había establecido en mayo de 2012 que "no se prevé que existan impactos negativos residuales de significación en caso de que se acceda a lo solicitado por la empresa, en lo que refiere a permitir una producción anual de 1.300.000 toneladas de ADT/año y con un límite máximo que no exceda el 5 por ciento".

Los diputados del Partido Nacional Álvaro Delgado y Jaime Trobo comunicaron ayer que citarán de forma urgente al ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, y al canciller, Luis Almagro, a las comisiones parlamentarias de Industria y de Asuntos Internacionales, "para que expliquen esta decisión", muestra de la intensidad que alcanzó el tema en el debate público uruguayo
 

Fuente: Diario La Nación