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Tendencias en los envases de alimentos

Las ventas de envases alcanzarán los 40.000 M$ y los 2,04 billones de packs para el año 2016. Además, este sector se ha desarrollado y ha innovado en los últimos años, ya que los fabricantes de envases han tomado medidas para responder a los cambios en las regulaciones y a las presiones de los consumidores. Dentro de esta tendencia, hay cuatro aspectos clave: la presión sobre el etiquetado preciso, impulsado en parte por el escándalo europeo de la carne de caballo; el aumento de la demanda de los packs individuales, las exigencias en temas de sostenibilidad y el papel de los envases en la prevención de los residuos de alimentos.

El etiquetado ha sido un tema candente en los últimos 12 meses, ya que los fabricantes deben responder tanto a la legislación vigente como a la presión de los consumidores. La crisis de la carne de caballo ha minado la confianza del consumidor en los controles de procedencia y con ello, la confianza en que la información proporcionada en las etiquetas es correcta. Lo que ha demostrado este escándalo es que incluso el sistema de etiquetado más exhaustivo se encuentra en riesgo de fraude, si no va acompañado de un control eficaz de la cadena de suministro. Sin embargo, ahora que la industria alimenticia está respondiendo a las lecciones aprendidas con este escándalo, las etiquetas pueden ayudar a la industria a devolver la confianza a los consumidores. Cuando el etiquetado se utiliza de forma eficaz permite localizar el origen del producto y proporciona tranquilidad en cuanto al contenido del mismo. Una de las consecuencias de este escándalo ha sido el aumento de la relevancia de la información sobre la procedencia de los productos en el diseño del packaging.

También ha habido cambios en la legislación sobre el etiquetado, la regulación europea sobre información en los productos alimenticios está estableciendo nuevos requisitos para el procesado de la información nutricional de los alimentos en el embalaje, el etiquetado que incluya el origen en la carne fresca, un mayor hincapié en los alérgenos y, quizás lo más importante, los requisitos mínimos para la legibilidad y el tamaño del texto en las propias etiquetas. Los requisitos sobre legibilidad serán de especial interés para las marcas que utilizan envases pequeños e ingredientes complejos que deberán incluir toda la información requerida sin comprometer la imagen de sus productos y la visibilidad de la marca. Hoy en día disponemos de soluciones innovadoras, tales como etiquetas plegables o de doble cara, pero con las nuevas normas que se presentarán en diciembre de 2014, los responsables de packaging deben estar trabajando ya en nuevas soluciones.

Raciones individuales

Los envases de comida en formato individual son una tendencia en auge, tanto en España como en toda Europa. Este crecimiento se debe al aumento de personas que viven solas, estilos de vida cada vez más apretados y horarios de comida discontinuos. Los formatos individuales son un claro ejemplo de cómo los fabricantes responden a las necesidades de los consumidores, impulsando la innovación continua en el sector de la alimentación y aportando un valor añadido al consumidor que, a pesar de su precio (normalmente más caro), continúa optando por este formato por cuestión de comodidad.

Por otra parte, aunque la proporción de consumo de envases es superior, este tipo de packaging también ayuda a minimizar el desperdicio de alimentos, al eliminar los envases medio vacíos que vuelven al frigorífico como paso previo a la basura (sin haberlos tocado). Sin embargo, desde el punto de vista de la sostenibilidad, los envases individuales no son la mejor opción en este momento, pero a través de la innovación en el uso de materiales reciclables como plásticos biodegradables y cartón, la industria del packaging podría tener una ayudar a limitar el despilfarro de alimentos a través de la optimización de las raciones.

Sostenibilidad

La sostenibilidad en los envases sigue siendo una tendencia importante sometida a las presiones tanto de los consumidores como de los reguladores, aunque ahora acompañada por el creencia de que las marcas deben concentrarse en conseguir un embalaje eficiente: un enfoque más holístico que incorpora abastecimiento, protección del producto, transporte, presentación y reciclaje o gestión del envase al final de su vida útil. Por supuesto, un embalaje ecológico en el que el producto final llegue dañado o no apto para su consumo, pierde todo su valor para el cliente. Por ejemplo, en Reino Unido se utilizaban bolsas para leche que han sido retiradas del mercado de forma gradual, un claro ejemplo de un diseño que pasó las pruebas de sostenibilidad, pero que ha fallado en su usabilidad.

Sin embargo, siempre hay margen para mejorar los productos y el diseño del envase de forma que sean más ecológicos, como se desprende del reconocimiento del papel y el cartón como materiales renovables, que se reciclan fácilmente y son biodegradables.

El mercado mundial de papel y cartón destinado al contacto con los alimentos prevé que experimentará un crecimiento continuo anual del 6%, hasta los 70.000 M$ en 2017, debido en parte, al impulso de la sostenibilidad. También estamos viendo innovaciones que permiten que el cartón se utilice a nuevas categorías, tales como el aumento del uso de envases de cartón en tamaños más pequeños.

El tema de la sostenibilidad de los envases ha ido cambiado a lo largo del tiempo. En los años 80 y 90, generalmente se hablaba de sostenibilidad como un tema que afectaba básicamente a la cadena de suministro y los fabricantes se adaptaban a los cambios normativos, como la introducción de las directivas europeas de residuos de envases. Sin embargo, el consumidor de hoy es mucho más consciente de cómo limitar su propio impacto ambiental y cómo la elección de los envases puede desempeñar un papel clave. Los fabricantes de packaging han sido rápidos en responder, reconociendo que elaborar productos sostenibles no sólo les beneficia de cara al consumidor, sino que es positivo para el medio ambiente y puede favorecer su cuenta de resultados.

Reducir los residuos de alimentos e incrementar el tiempo de conservación

La reducción de los desperdicios de comida es uno de los puntos en los que el packaging puede demostrar su valor y compensar la presión para reducir los residuos. Una reciente campaña de WRAP en el Reino Unido para educar a los consumidores sobre cómo dejar la comida en su envase para que dure más tiempo, es un gran ejemplo de liderazgo en la industria. Del mismo modo, las marcas de alimentos y fabricantes de envases están avanzando con nuevos diseños y productos: por ejemplo, en Reino Unido la Co-Op ha encontrado una manera de extender la vida útil de sus tomates al cambiar el tamaño y distribución de las perforaciones en el envase para mejorar el control de la humedad; Florette ha dado con una técnica de envasado sin humedad que extiende la frescura de sus ensaladas y, además, en sus anuncios da consejos a los consumidores para mantener los alimentos frescos durante más tiempo . A un nivel más simple, también hemos visto cambios como la incorporación de cierres herméticos en las bolsas de queso o las tapas en los briks para alargar su vida útil y reducir los desperdicios.

El futuro del envasado de alimentos

Parece evidente que todas estas tendencias han llegado para quedarse. Los envases cada vez más sostenibles y más eficientes están ganando importancia. Para hacer frente a esta demanda y continuar aportando valor a los consumidores, la industria del packaging necesita innovar continuamente a través de diseños mejorados que combinen la funcionalidad con medidas para limitar el impacto medioambiental de los envases. El embalaje es un componente vital en la industria alimentaria moderna y la presión de todas las partes interesadas debe ser bienvenida, ya que impulsa la innovación y un mejor diseño de los envases.

 

Fuente: Alimarket