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Entrevista a Juan Carlos Sacco

El Gobierno y los industriales tuvieron esta semana uno de los rounds más calientes con declaraciones cruzadas y pases de factura por los problemas que se vienen sucediendo en el marco de una recesión que aún no cesa. Juan Carlos Sacco, titular de la Federación Argentina de la Industria Gráfica (FAIGA) y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) estuvo presente en la primera reunión del año de los industriales. En diálogo con Letra P minimiza el mal clima entre los empresarios y el Gobierno, pero reconoce que hay sectores con un malestar notorio. “Hasta el día de hoy no tuvimos ninguna reunión con el Gobierno, ni tuvimos enfrentamientos. Sí en la primera reunión de Comité Ejecutivo hubo, obviamente, reclamos de sectores que están pasando un mal momento. Y en la Junta del próximo martes haremos un relevamiento de esa situación”, adelantó.

 

-¿Qué sectores fueron los que se quejaron por la situación actual?

-Medicamentos, textiles, indumentaria, metalmecánica, la provincia de Santa Fe mostró un montón de sectores y fábricas que están cerrando.

-¿Y cómo se entiende esa caída en tantos sectores ante la explicación que da el Gobierno de una economía que se recupera hace cinco meses?

-Son ángulos distintos. Por eso desde la UIA se hace un exhaustivo relevamiento, iremos a visitar a las cámaras para que nos cuenten bien la profundidad de los problemas.

 

 

 

 

 

Lo que hay que decir es que la macroeconomía no está bien, el mercado interno cayó, el mercado mundial está vendedor y no comprador y, por último, Brasil –nuestro principal socio- está en una terrible crisis política y económica por lo cual no está comprando. La balanza está siendo siempre favorable a ellos. Si a esto le sumas una pequeña apertura de las importaciones todo se transforma en un combo explosivo.  Estamos usando todas las herramientas habidas y por haber para no despedir gente: primero las vacaciones viejas, después las vacaciones del momento, después suspensión y luego viene lo otro. Por ahora la industria, en relación a lo que se habla, es muy poco lo que despidió. Porque además los empleados calificados son muy difíciles de reemplazar.

-¿Hay sectores que están al límite de despedir gente?

-No es que hay sectores, puntualmente en muchas provincias hablaron de cierre de fábricas, lo que no es un sector. Por caso Sancor, no es un sector, es una fábrica dentro del sector lechero. Y Sancor es una cooperativa aislada que viene con problemas hace mil años.

-Mencionaba recién el tema importaciones, ¿cuál es su visión? ¿hay invasión o no?

-No es cómo lo veo yo, son los números. Con un Gobierno totalmente abierto al diálogo y que no esconde nada, cualquiera puede saber cuánto se incrementó o no la importación. Al principio fue stock de Declaraciones Juradas Anticipadas que venían del otro gobierno y en otros sectores se importó más o menos. Pero en definitiva, por poco o mucho que sea, en el momento recesivo en que estamos, dejando de caer, te abren un poquito la importación y eso te golpea muy mal. 

-El sector maderero asegura que se están importando de China muebles terminados…

-Sí, muebles. Incluso hay un ejemplo práctico, que es que se estaría llegando a un acuerdo para importar 37.000 viviendas prefabricadas chinas, desarmadas como un mecano. Esa cámara explicó que si tuviéramos las mismas condiciones de pago o la mano de obra igual que los chinos, acá habría posibilidades de hacer más y mejores de esas casas.

 

 

PAROS Y CAMBIOS DE MODELO ECONÓMICO.

-Esta semana la CGT reclamó cambios en el modelo económico con una marcha al Ministerio de la Producción. ¿Los empresarios creen que tiene que haber un cambio de modelo?

-La UIA viene demandando cambios también. Cambios tributarios, en lo laboral, siempre en todo gobierno está lo que se acepta y lo que no se acepta, eso es la democracia. Hay cosas que no las vemos bien. Dentro de la fábrica no hay un solo sector que no sea altamente competitivo, pero cuando abrís la puerta y salís pasas a ser no competitivo por todas estas cosas que te menciono. Pero eso no es porque no seamos productivos. Ahora, dame beneficios parecidos y vemos, comparemos peras con peras. Estamos soportando la carga tributaria más alta del mundo.

-Ese cambio de modelo es bastante distinto al que piden los gremios, que solicitan, por caso, retrotraer despidos…

-En un año electoral siempre va a haber una mezcla de un montón de cosas. Y eso hay que tenerlo en cuenta, muchas cosas son políticas.

-A la luz de los hechos, fue una convocatoria masiva…

-Sí, pero no voy a opinar de eso. El Gobierno tendrá que evaluar y analizar lo que pasó en la marcha de CGT. Nosotros no somos gobierno. Dentro de la Constitución Nacional el paro es una de las reglas de juego que la Argentina permite, más allá de que yo no soy de los que les gusta el paro, prefiero dialogar.

-El Gobierno y el propio Macri cruzaron al empresariado por la falta de apoyo, algo similar a lo que hizo el kirchnerismo pero con modos más moderados. ¿Cómo ve estos reclamos?

-Sin entrar en mayores detalles, no comparto esa idea del Presidente. Yo con el kirchnerismo, con el menemismo, con el alfonsinimos y con el macrismo me tengo que llevar bien.

 

 

 

 

 

 

 

 

 Yo soy dirigente gremial, no soy político. En expresiones de deseo y en la campaña había diferencias, pero en la realidad este Gobierno se ha visto obligado a seguir algunas reglas de juego económicas impuestas anteriormente. Sobre todo para que no siga creciendo la desocupación y demás. Pero es cierto que a lo que era el Gobierno anterior es el día y la noche, este es un gobierno que piensa a 20 años.

 

Por LEANDRO RENOU

 

Fuente: www.letrap.com.ar